Navegando por las páginas de pressover.news, un portal argentino de videojuegos, leí una entrevista realizada a los creadores de Atuel, un videojuego independiente estilo walking simulator desarrollado por Matajuegos.
La premisa del juego es controlar a animales y elementos del rio Atuel, un río ubicado en el oeste argentino mientras escuchamos entrevistas a habitantes del mismo.
A lo largo de la media hora que dura la aventura, controlaremos un el caudal del río, un pez, una nube, un zorro y un ave. La idea, que se nos cuenta a través de una entrevista, es que en realidad estamos manejando un espíritu, el espíritu del río que se manifiesta en estas entidades previamente mencionadas.
Una historia visual

En nuestro recorrido veremos la topografía del valle del Río Atuel en un viaje en el que somos el río. El río se pierde entre casas de los habitantes de ese valle perdido entre montañas. Los pobladores nos cuentan sus historias que van desde la historia de los indios, primero pobladores que tenían una conexión espiritual con el río, hasta las historias de un abuelo que vivió toda su vida al lado de un río sin electricidad, tecnología moderna, que pueda distraerlo de la conexión con su tierra.
Pasaremos por todas las aristas que vive el río, sus pobladores que lo respetan y viven de él, los incendios que lo matan y la ciudad, nuevos pobladores que también se alimentan de él.
No es dato menor que todo lo previamente nombrado pasa a través de un prisma onírico que funciona como indicador de que estamos manejando un espíritu, un solo ente vivo que está implícito en diferentes entidades del río.
El gran error

La experiencia me gustó, me aportó lo suficiente como para captar el mensaje de la importancia de carácter vital que tiene el Río Atuel y, por ende, todos los ríos. Pero este mensaje se podría haber potenciado si los artistas hubieran explotado mejor las herramientas que permite el videojuego.
Aunque estamos en una aventura predominantemente narrativa, no hay que olvidar de que el presente es un videojuego. Lejos de criticar el factor lúdico, que no tiene por que estar (y el cual no se persigue en esta obra), si quiero recalcar que el videojuego es un arte interactivo. Como en la música el verbo es oír y en el cine el verbo es ver, en el videojuego el verbo es interactuar. En el cine además de ver, oímos, pero el verbo en el que el cine se destaca frente a otras artes es la vista. Es la herramienta principal, que se sostiene con otras herramientas menores, con la que se comunican las ideas e historias. En el videojuego, también participa la escucha y la vista, pero el elemento que lo separa de otras artes y lo hace único es la interactividad. Atuel, en mi opinión, tiene el groso error de no comunicar a través de la interactividad. Somos poco más que meros espectadores.
Un gran aporte para el videojuego argentino

Sostengo que un futuro no muy lejano, los videojuegos por fin se instalarán como un medio expresivo reconocido. Como videojugadores argentinos e hispanos tenemos una responsabilidad social con nuestra cultura de apoyar a los pioneros artísticos de nuestro país y región que buscan transmitir nuestra idiosincrasia dentro de una industria principalmente anglo-centrista y ludico-centrista. Que pondera el ocio rápido y escapista en vez del ocio reflexivo que permita construir un mundo mejor.
Atuel se encuentra gratis vía Itch.io. Una experiencia que recomiendo vivir.
Material citado
- Atuel (2022) – Matajuegos – matajuegos.itch.io/atu
- «Atuel: hablamos con sus creadores» – Franco Pedroncini – pressover.news/entrevista/atuel-hablamos-con-sus-creadores/
- «Atuel – Teaser Trailer Oficial» – Matajuegos – www.youtube.com/watch?v=L6M4XgxE9Ec

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